FLETAMENTO Y FLETE / EXPLOTACION COMERCIAL DEL BUQUE

 FLETAMENTO Y FLETE

ANTECEDENTE DEL CONTRATO DE FLETAMENTO Y FLETE




El desenvolvimiento del contrato de fletamento se da durante la Edad Media, época en la que toma auge la navegación universal, donde la costumbre de escribir lo convenido entre las partes en un pergamino que era dividido en dos partes para ser entregado a cada parte, es de esta forma que surge la práctica de la expresión mediterránea “Carta Partita”. Durante la Edad Media, a consecuencia de los grandes peligros que implicaba una travesía oceánica, los dueños de mercancías se encargaban de transportarlas al puerto pactado, limitándose la actividad del armador del buque, siendo este quien negociaba la cabida integral del buque a distintos mercaderes quienes lo contrataban y se encargaban de todas las actividades relacionadas al transporte de la mercancía, eligiendo el buque que cumpliera con sus necesidades específicas en el transporte de la mercancía, siendo de gran importancia el cumplimiento del viaje. 

Que son los fletamentos?

Los contratos de fletamento, transporte de mercancías, transporte de personas (pasaje) o remolque, son algunas relaciones jurídicas del Derecho Marítimo. Ejemplo de instituciones adaptadas a la realidad marítima son los contratos de fletamento y de transporte, que son contratos que están diseñados sobre la base del contrato de arrendamiento aplicable en el derecho terrestre. El contrato de fletamento es una de las formas de explotación comercial de las naves, que posibilita el aprovechamiento de la nave en cuanto medio de transporte. Es un contrato por el cual el dueño o armador pone la nave a disposición de otro, para que este la use según su propia conveniencia dentro de los términos estipulados. Celebrado el contrato de fletamento, el fletante no puede sustituir la nave objeto del contrato por otra, a menos que el fletador acepte la sustitución, por escrito. Los elementos esenciales del contrato de fletamento, en sus diversas modalidades, consisten en que el propietario pone la nave a disposición de otro que, en consecuencia, podrá “disponer” de ella de acuerdo con lo estipulado. La facultad de “disposición” supone tan solo el uso y goce de la nave. Su uso y goce que, en todo caso, no son directos e independientes, sino que se realizan con la intermediación material del naviero. Es decir, el naviero se compromete a obedecer las órdenes de uso que el fletador imparta respecto de la nave fletada. Esto no ocurre en la situación del fletamento a casco desnudo, pues en este caso el fletador asume directamente la calidad jurídica de armador y como tal toma para sí la tenencia, control y explotación de la nave.

PARTES DEL CONTRATO DE FLETAMENTO

  • El fletante: El fletante, que es la persona natural o jurídica que pone la nave a disposición de otra.

  • El fletador: El fletador, que es la persona que efectivamente usa la nave.

  • El subfletamento: El fletador, además del derecho a usar la nave, también está facultado para subfletarla, lo cual no afecta en nada el cumplimiento de las obligaciones que asumió con el fletante por el fletamento principal. Este subfletamento, no genera relación alguna entre el fletante y el subfletador, a pesar del derecho que le asiste al fletante de accionar contra el subfletador por los fletes no pagados (insolutos) que a su respecto mantenga el fletador principal. 


NOTICIAS DE LA ACTUALIDAD:

Tarifas de fletamento finalmente colapsan y se alinean con las tarifas de transporte marítimo de contenedores.



En el último trimestre del año reflejaron las consecuencias del fin de la bonanza ocasionada por el Covid

Las condiciones comerciales extraordinarias que disfrutaron en 2021 los armadores no operadores de buques (NOOs), las líneas navieras y los transitarios gracias a la bonanza sin precedentes de la demanda relacionada con el impacto del Covid continuaron en el primer semestre de 2022. Pero una normalización gradual de los flujos de carga, el retorno de la capacidad previamente atada por la congestión en distintos puertos del mundo, los precios de la energía por las nubes causados por la guerra en Ucrania y la inflación galopante restó poder adquisitivo de los consumidores, revirtió drásticamente la suerte de los stakeholders del mercado en el segundo semestre del año, reporta Alphaliner.

De acuerdo con la consultora, reducción de la demanda de carga de transporte de carga en muchas rutas clave se tradujo en una rápida caída de las tarifas. El mercado de fletamento de buques siguió la tendencia en el último trimestre del año.

Al igual que en 2021, Shanghai Shipping Exchange (SSE) que cubre las tarifas de envío de contenedores fuera de China; el Índice de Carga Contenerizada de Shanghái (SCFI); el índice de Carga en Contenedores de China (CCFI); y el índice de Tarifas de Chárter Alphaliner (ACI) que revisa las tarifas de fletamento de portacontenedores, evolucionaron en 2022 en una manera similar, pero no completamente sincronizada, ya que después de aumentar fuertemente a diferentes velocidades en 2021, los índices de transporte marítimo de contenedores y  de fletamento colapsaron en 2022, aunque el ACI se ajustó a la caída del mercado con un desfase más prolongado. Así, mientras que el SCFI alcanzó su punto máximo de 5.109 puntos el 7 de enero y el CCFI de 3.587 puntos el 11 de febrero, el ACI alcanzó un máximo histórico un poco más tarde en marzo, con 563 puntos.

Los índices SCFI y CCFI comenzaron a descender hasta junio, cuando elevaron suavemente. Sin embargo, este iba a ser un rally de corta duración, con los índices reanudando su descenso en julio. A partir de ese momento, caerían a un ritmo ininterrumpido y mucho más rápido, particularmente el SCFI que por septiembre se había desplomado a 2.800 puntos, poco más de la mitad de su valor máximo de enero.

Caída de las tarifas de fletamento

Si bien las tarifas de transporte marítimo de contenedores, especialmente los flete spot, perdieron hasta alrededor del 45% de su valor en el período enero-septiembre, las tarifas de fletamento solo se suavizaron moderadamente durante este tiempo, manteniéndose bastante resistentes a lo que ya era una clara caída total del mercado. Fue solo en septiembre que comenzaron a caer repentinamente por un precipicio, alcanzando el colapso de las tarifas de transporte marítimo, aunque con un retraso de tiempo.

Desde entonces, las tarifas de fletamento han disminuido sistemáticamente, con el ACI cayendo a sólo 144 puntos en diciembre, es decir, una caída cercana al 75% desde su peak en marzo. A pesar de este accidente, el ACI sigue siendo situándose casi el doble de alto que al inicio de la pandemia de Covid. También es mucho más alto que durante la década pre-Covid: la última vez que el ACI alcanzó los 144 puntos fue en julio de 2008.

Mientras tanto, las tarifas de fletamento han tocado fondo y se han mantenido en valores “decentes” para varios tamaños de buques, pero se anticipa una mayor debilidad en 2023, y se prevé un regreso al exceso de capacidad.

Efecto dominó de los buques nuevos

Se espera que el segundo semestre del año sea particularmente desafiante, ya que el efecto dominó de las entregas masivas de nuevos portacontenedores, especialmente (pero no solo) en los tamaños más grandes, comenzará a sentirse de manera más aguda en el resto del mercado.

Mientras tanto, situados en 1.107 puntos y 1.307 puntos al 23 de diciembre, los índices SCFI y CCFI, a pesar de una caída espectacular desde su peak de enero-febrero, están todavía un poco por encima de sus niveles anteriores al Covid de diciembre de 2019 de 904 y 854 puntos respectivamente.

Pese a una caída mucho más lenta en las últimas cuatro semanas de 2022, se espera que los índices caigan aún más en las próximas semanas, con las vacaciones de Navidad, un temprano Año Nuevo Chino en enero y altas inventarios en Europa y EE.UU. contribuirán a mantener lentos los movimientos de carga.

Mientras tanto, las líneas navieras han intentado detener la disminución de las tarifas de fletes con un impacto positivo limitado mediante cierres de servicios, reducción de velocidad de la navegación, el uso de la ruta del Cabo de Buena Esperanza.

SCFI, CCFI, carta Alphaliner Índices de tarifas: un breve recordatorio

  • El Shanghái Shipping Exchange describe al SCFI como "un índice compuesto que refleja el mercado de contenedores de exportación en Shanghái con las tarifas de flete de rutas individuales mostrando nivel de carga puerto a puerto. SCFI apunta a las tarifas spot del mercado de transporte marítimo de contenedores de exportación de Shanghai.
  • El índice compuesto CCFI, en tanto, refleja el transporte de contenedores de exportación a nivel nacional de China con los índices de rutas individuales mostrando los altibajos de todas las rutas de envío.
  • CCFI, por su parte, tiene como objetivo el nivel general de carga (incluidas las tarifas spot y a largo plazo) del mercado de transporte de contenedores de exportación de China, y es más integral y macroeconómico.
  • Mientras tanto, el Alphaliner Charter Rate Index (ACI) compila tarifas de fletamento para seis categorías de buques portacontenedores, 8.500, 5.600, 4.000, 2.500, 1.700 y 1.000 teu, y promedio para cada uno de estos tamaños.


EXPLOTACION COMERCIAL DEL BUQUE




QUE ES LA EXPLOTACION COMERCIAL DEL BUQUE?

La explotación de buques se refiere al uso y gestión de las embarcaciones para distintos fines, como comerciales, de investigación, de transporte, entre otros. Es un proceso que requiere la coordinación de múltiples factores como tripulación, mantenimiento de la nave, logística, administración, gestión económica, entre otros.

La explotación de buques se divide en dos áreas principales: la operación y el mantenimiento. La operación tiene que ver con el uso de la nave, mientras que el mantenimiento se ocupa del cuidado de la embarcación y de los equipos a bordo y en tierra.

Entre los aspectos más importantes de la explotación de buques destacan la seguridad, la eficiencia y la rentabilidad. Los navieros buscan que sus embarcaciones sean seguras para la tripulación y los pasajeros, eficientes en su operación y rentables en términos económicos.

Uno de los procesos clave en la explotación de buques es la planificación de la navegación, que implica la elección de la ruta, las escalas, la cantidad de combustible necesario, la programación de los descansos de la tripulación, entre otros aspectos. Esta planificación se realiza con la ayuda de herramientas tecnológicas modernas, como los sistemas de información geográfica (GIS), los simulad

En cuanto al mantenimiento de la nave, existen normas y reglas establecidas por organismos como la Organización Marítima Internacional (IMO) y las sociedades de clasificación, que establecen los procedimientos y estándares para la inspección, el mantenimiento y la reparación de los buques. El mantenimiento incluye la revisión periódica de los motores, las máquinas y los equipos, la limpieza de los tanques y la renovación de los materiales desgastados.

El financiamiento de la explotación de buques es otro aspecto relevante, ya que requiere una inversión significativa. Los costos incluyen la construcción de la nave, la compra de equipos y combustible, la contratación de la tripulación y los seguros. Los armadores pueden financiar las operaciones de sus buques a través de diferentes vías, como préstamos bancarios, emisión de acciones en bolsa, entre otros.

La explotación de buques también incluye la gestión del personal a bordo. La tripulación está formada por diversos profesionales, como el capitán, los oficiales de puente, los ingenieros, los cocineros y el personal de servicio. Los navieros deben asegurarse de que su tripulación esté formada por profesionales capacitados y con experiencia, que cumplan con las normativas y estándares de la industria.

La explotación de buques puede ser realizada por navieros individuales o por empresas especializadas en servicios de transporte marítimo. Las empresas que se dedican a la explotación de buques ofrecen soluciones de transporte marítimo a través de sus flotas, que pueden estar compuestas por diferentes tipos de buques según las necesidades de sus clientes. Estas empresas pueden proporcionar también servicios conexos como la logística, la asistencia en puertos, la carga y descarga, entre otros.

La explotación de buques puede estar sujeta a regulaciones y acuerdos internacionales, como es el caso del Convenio Internacional sobre Normas de Formación, Titulación y Guardia Para la Gente de Mar (STCW) de la OMI, que establece los estándares mínimos de formación y titulación para los trabajadores marítimos. Además, los buques que operan en aguas internacionales deben obedecer las leyes y reglamentos locales y nacionales.

Otro aspecto relevante en la explotación de buques es la seguridad marítima, que incluye medidas para proteger la vida humana, la nave y el medio ambiente. Los armadores deben cumplir con las normas y estándares de seguridad, como los establecidos por la Solas (Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar) y la Marpol (Convenio Internacional para la Prevención de la Contaminación por los Buques).

En cuanto a los riesgos vinculados a la explotación de buques, se pueden destacar la exposición a condiciones climáticas extremas, la piratería, la encalladura, la colisión, el hundimiento, la contaminación, entre otros. Para mitigar estos riesgos, se utilizan diversas medidas, como el seguro marítimo, los sistemas de detección de colisiones, la formación y capacitación de la tripulación, entre otros.

¿Cuál es su relevancia dentro del comercio?

La relevancia del buque en el comercio mundial radica en su capacidad para transportar grandes cantidades de mercancía de un lugar a otro a un menor costo que otras alternativas de transporte, como el ferrocarril o el transporte aéreo. Los buques también ofrecen una mayor flexibilidad a la hora de programar los tiempos de entrega y recogida de mercancías, lo que permite ajustar los precios y ofertas de diferentes productos alrededor del mundo.

En efecto, gracias al transporte marítimo, es posible comprar productos de países remotos a precios razonables, lo que ha posibilitado una globalización comercial que ha conectado a personas y sociedades de distintos rincones del planeta. Además, el transporte en buque ha impulsado el comercio de bienes no solo para consumo final sino también intermedios, que son aquellos que se utilizan para la producción de artículos en otros lugares del mundo.

Explotación del buque en Panamá


La explotación de buques en Panamá comenzó a principios del siglo XX, con la construcción del canal que conecta el Océano Atlántico y el Océano Pacífico. La construcción del canal fue un gran paso en la historia del transporte marítimo y cambió la forma en que el comercio se lleva a cabo en todo el mundo. El canal se convirtió en una de las principales rutas de navegación para los buques que pasan por las Américas, y también significó una gran oportunidad para los empresarios y comerciantes que buscaban abrir nuevas rutas y conexiones comerciales.

Desde entonces, la explotación de buques en Panamá ha evolucionado y diversificado; esta industria ahora cubre una amplia gama de servicios que se extienden mucho más allá del canal. El puerto de Balboa, en la costa sureste de Panamá, es uno de los principales puertos de la región, y es el punto de partida para un gran número de buques que se dirigen a Asia, Europa, África y el Caribe. Es uno de los puertos más grandes del mundo y tiene instalaciones modernas y de vanguardia para la mayoría de los buques.

La explotación de buques en Panamá se ha convertido en una de las actividades más importantes de la economía del país, gracias a su posición geográfica estratégica y a su Canal, que conecta los océanos Atlántico y Pacífico. La industria naviera panameña es una de las más grandes del mundo y está en constante crecimiento, lo que ha llevado al país a convertirse en uno de los principales centros de negocios y de transporte de carga marítima de la región.

La Autoridad Marítima de Panamá (AMP) es el organismo gubernamental encargado de regular y supervisar la industria naviera en el país. La institución tiene como objetivo principal facilitar el comercio marítimo internacional y garantizar la seguridad y protección de los buques que navegan bajo la bandera panameña.

La bandera panameña es una de las más utilizadas en el mundo, ya que ofrece muchos beneficios a los propietarios de buques. Algunos de estos beneficios incluyen la disponibilidad de tripulación calificada, la exención de impuestos sobre los ingresos generados en el transporte internacional de carga, y la facilidad para registrar y transferir la propiedad de los buques.

Además, Panamá ha implementado una serie de medidas para garantizar la seguridad de los buques que navegan bajo su bandera. Estas medidas incluyen la inspección anual de todos los buques, la certificación de los oficiales de las tripulaciones y el seguimiento satelital de los buques en todo momento.


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